Mariposas de Sierra Nevada

MAriposa apolo

Existen 4 subespecies de mariposa Apolo en Andalucía: nevadensis, gadorensis, filabricus y mariae.

El camuflaje de la Apolo (Parnassius apollo subsp nevadensis) hace que se confunda con el paisaje pedregoso de las cumbres de Sierra Nevada, donde este lepidóptero emblemático tiene uno de sus reductos más importantes en Europa. Junto a ella, la rara Agrodiaetus violetae, o como también la conocen, velludita parda bética, y otras sigularidades endémicas como la mariposa del Puerto del Lobo (Agriades zullichi) o la niña de Sierra Nevada (Polyommatus golgus), que el periódico The Guardian incluyó en un listado donde figuraban las diez especies más amenazadas por el cambio climático en todo el planeta, se integran dentro de las 120 especies que conforman la rica y particular comunidad de mariposas diurnas del macizo nevadense.

El seguimiento de estas reliquias de la naturaleza andaluza goza ya de una tradición de más de diez años. El sistema de seguimiento consiste en la realización de controles periódicos en 21 localidades que dan cobertura a la notable heterogeneidad ambiental de esta montaña. En estas localidades se realizan transectos que corren a cargo de personal técnico del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada y de una buen número de voluntarios que han convertido estos seguimientos en un excelente ejemplo de ciencia ciudadana.

Un análisis para conocer el estado de la comunidad

El pasado 26 de enero se celebró la reunión anual de la Red de Seguimiento de Mariposas Diurnas de Sierra Nevada. La cita convocó a técnicos y agentes del Parque Nacional y Parque Natural de Sierra Nevada, técnicos de la Agencia de Medio Ambiente y Agua, investigadores de la Universidad de Granada y de la Universidad Autónoma de Madrid y los voluntarios ambientales de esta red.

La Red de Seguimiento de Mariposas Diurnas de Sierra Nevada es un programa dependiente del Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada que lidera la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible en colaboración con la Universidad de Granada.
Su objetivo es emplear a las mariposas diurnas como indicadores del estado de conservación de determinados hábitats de Sierra Nevada, lo que permite trazar el impacto sobre la biodiversidad de fenómenos como el cambio climático, los cambios en los usos del suelo o incluso evaluar la efectividad de determinadas actuaciones de manejo y gestión e inferir recomendaciones de suma utilidad en un escenario de cambios en la montaña.

 

Voluntarios

El primer bloque de ponencias corrió a cargo de investigadores que expusieron algunos avances en el estudio de la ecología de las mariposas diurnas muy aplicados a la conservación y la gestión de las poblaciones. El profesor Miguel L. Munguira (Universidad Autónoma de Madrid) explicó en su intervención el estado de la red de seguimiento de mariposas diurnas de España (o BMS España, haciendo referencia al término en inglés Butterfly Monitoring Scheme) y la importancia del conjunto de parques nacionales españoles para el correcto desarrollo de esta red.

La red de seguimiento de Sierra Nevada forma parte de la red nacional, que a su vez forma parte de un sistema de seguimiento a escala europea. Esta coordinación permite la creación de índices conjuntos y la coordinación a la hora de generar indicadores de cambio climático, tendencias en la biodiversidad y evolución de los ecosistemas naturales a lo largo de todo el continente.

Posteriormente se analizaron los diez primeros años de seguimiento de mariposas diurnas en Sierra Nevada. Desde que dieron comienzo los seguimientos en el año 2008 se han registrado un total de 74.947 individuos de mariposas diurnas. Los resultados muestran una reducción paulatina en las poblaciones de mariposas diurnas de Sierra Nevada.

mariposas

Esta pequeña mariposa azul (P. golgus) está seriamente amenazada.

Cada año se observa un menor número de individuos en todas las zonas prospectadas excepto en los transectos ubicados en la zona de cumbres. En estos ecosistemas se está produciendo una ganancia clara de individuos. En el resto de zonas se aprecia un descenso en el número de individuos de las especies dominantes. Valgan como ejemplo los declives en especies clave y dominantes en determinadas épocas como Melanargia lachesis, Hyponephele lycaon, Euphydryas beckeri, Plebejus idas nevadensis o Aporia crataegi. Estas especies muestran declives moderados o fuertes y representan nada menos que un 27,9% (n= 20.886) de la totalidad de los individuos contactados en todo este periodo.

A excepción de Plebejus idas nevadensis, que aparece en piornales oromediterráneos, el resto de especies son propias en mayor medida de zonas forestales abiertas. Euphydryas beckeri muestra preferencia por los ambientes donde crecen especies del género Lonicera. Esto suele corresponderse con ambientes bien conservados y bosques autóctonos abiertos y con un manejo moderado. Muy parecido son los casos de Aporia crataegi, Hyponephele lycaon o Melanargia lachesis, que seleccionan pastizales y claros y bordes de bosque. El paulatino proceso de maduración de las masas forestales autóctonas sumado a un proceso de matorralización más o menos aparente están provocando la perdida de individuos en especies asociadas a hábitats heterogéneos y abiertos.

Este proceso de pérdida de hábitats abiertos ya ha sido descrito en otros lugares de Europa y de la cuenca mediterránea como uno de los motores de cambio de las comunidades biológicas más importantes. En Sierra Nevada este abandono se suma a un incremento en el estado de maduración de las masas forestales.

En el caso de las cumbres, el ya mencionado incremento de las poblaciones de mariposas no es fácil de explicar debido a las escasas variaciones que se han producido en estos ambientes a lo largo de los últimos diez años. En estos ambientes el principal motor de cambio es indudablemente de tipo climático. Este sentido, el incremento en las temperaturas y una tasa de precipitación decreciente han provocado una reducción de la permanencia de la cubierta de nieve altamente significativa en el periodo 2000-2014.

Esta tendencia es especialmente acentuada en las zonas más elevadas. El adelanto en las fechas de desaparición de la nieve permite una ventana fenológica más amplia en las cumbres que parece estar siendo aprovechada por determinadas especies que hasta ahora fijaban sus límites de distribución altitudinales superiores por debajo de los 2.500 msnm. aproximadamente. El incremento a estas cotas se debe en buena medida al crecimiento de las poblaciones de Satyrus actaea. También se detecta una mayor frecuencia de individuos de Parnassius apollo en Hoya de la Mora (2.600 msnm. aprox.) y en Cauchiles (unos 2.800 msnm.). En el caso de S. actaea, cada vez es más patente la presencia de ejemplares en el transecto que transcurre entre la laguna de Aguas Verdes y la de río Seco (a más de 3.000 msnm.). En resumen, el escenario muestra la incidencia de dos motores de cambio bien diferenciados y segregados espacialmente.

Mientras que los procesos de pérdida de ambientes abiertos parecen estar incidiendo de forma generalizada en todo el espacio excepto en las cumbres, en las zonas más elevadas el principal motor de cambio es de tipo climático. Esto es, se está favoreciendo que las hostiles condiciones de alta montaña se vayan tornando progresivamente más favorables para que determinadas especies (ya de por sí adaptadas a la montaña) puedan completar sus ciclos biológicos.

No se han detectado ganancias o pérdidas claras de especies, por lo que la diversidad puede considerarse como constante en los diferentes estratos estudiados.

Hotpots de las mariposas nevadenses

La distribución de los puntos calientes (hotpots) de diversidad y abundancia permite diferenciar 6 grandes áreas en donde se concentran valores especialmente elevados para ambos parámetros. La identificación de estas zonas presenta un gran interés desde multitud de puntos de vista vinculados a la gestión del espacio protegido.

Hostpots

1. Orla caliza del sector noroccidental
Es una zona de enorme riqueza botánica y entomológica. Los valles de los ríos Monachil, Huenes, Dilar y Dúrcal conservan reductos de vegetación muy bien conservada en donde aún se mantienen rincones con una elevada diversidad de mariposas. Se dan cita especies eminentemente forestales con otras más propias de pisos superiores. Los robledales y la orla de matorral espinoso y sabinar (y enebral) que queda justo por encima de estos son los ecosistemas que en mayor medida contribuyen a que esta sea una zona realmente especial para las mariposas.

2. Cabecera del río Alhama y Dehesa del Camarate
Es bien conocido que la cuenca del río Alhama alberga unos valores ecológicos excepcionales. Unos bosques de encina y roble relícticos quedan enmarcados por una orla de piornal en las zonas altas. La humedad de estos bosques y de la montaña desemboca repentinamente en los subdesiertos de la Depresión de Guadix. La importancia de estas zonas de ecotono reside en la diversidad de paisajes y en la heterogenidad que se concentra en reducidas superficies,

3. Cabecera del río Chico
Los robledales de la cabecera del río Chico de Soportujar y los paisajes alpinos que los separan de las grandes cumbres de más de 3.000 metros son uno de los secretos mejor guardados de Sierra Nevada. Aquí se dan cita especies tan dispares en cuanto a sus hábitos como la rara Agrodiaetus violetae o la singular Parnassius apollo nevadensis, así como grandes densidades de Melitaea celadussa en la zona forestal y Plebejus idas nevadensis en el dominio de la Genista versicolor.

4. Cuencas altas del Poqueira, Trevelez y Bércules
Son paisajes alpinos muy poco concurridos donde los usos ganaderos continúan prevaleciendo frente a otros tipos de usos. La gran cantidad de agua de las cabeceras de estas grandes cuencas ofrece ambientes de gran diversidad y exuberancia vegetal para estos insectos fitófagos.

5. Alpujarra almeriense, bosques autóctonos y orla de piornal en el piso oromediterráneo
Los vertiginosos desniveles sitúan a un paso la alta montaña y los fértiles valles termomediterráneos que vierten al río Andarax. Es una zona amplia, tan rica para la fauna entomológica como desconocida. Las principales zonas de importancia para las mariposas se distribuyen tanto en los bosques autóctonos de la zona de Bayarcal y Paterna del Río, como en la orla de matorrales de montaña que flanquea las repoblaciones de pino en su límite superior.

6. Bosques de Montenegro
Los encinares mejor conservados de este espacio protegido se encuentran en su extremo más oriental. Desde la cumbre de Montenegro (a casi 1.800 metros) se divisan los subdesiertos almerienses e incluso la Sierra del Cabo de Gata. Encinares con un elevado grado de madurez albergan una diversidad y abundancia de mariposas verdaderamente inusitadas y todavía por explorar.

Una respuesta a “Mariposas de Sierra Nevada

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s