Nuestras extravagantes singularidades

Ophrys speculum

Ophrys speculum

Raras, exóticas y, por su puesto, muy, muy atractivas: las orquídeas. Generalmente las asociamos a países tropicales, pero… ¿hay orquídeas en Andalucía? Pues sí, y no son pocas las plantas de esta familia que viven en nuestra comunidad. Lo cierto es que en Andalucía hay conocidos 18 géneros de orquidáceas, que agrupan, en su conjunto, a 64 especies. Muchos seguro que ya lo sabíais, pero para algunas personas, posiblemente, esto resulte una novedad. Pero vayamos por partes.

Queda claro, pues, que la familia botánica de las orquidáceas es absolutamente cosmopolita. Está extendida por toda la Tierra, con la única excepción de las zonas polares permanentemente heladas y aquellos desiertos en los que no es posible la vida. Y otra cosa más, esta familia vegetal es la que agrupa más especies (se han contabilizado en torno a 60.000, y con porte y floración que puede variar desde lo más espectacular a lo más discreto).

Barlia-robertiana-1

Barlia robertiana

Otra idea bastante difundida es que son plantas epifitas, es decir, que crecen sobre árboles o sobre madera en descomposición. Esto es verdad para algunos géneros tropicales, pero no para todos. Desde luego, lo que sí podemos asegurar es que las orquídeas del viejo mundo son terrestres.

Una singularidad más es el pequeño tamaño de las semillas, que no superan los 0,5 mm, y que son producidas a millares por cada planta. Esta pequeña semilla no contiene sustancias de reserva, y para que germine ha de ser infectada por un hongo micorrícico que proporcionará al embrión los azúcares necesarios para su desarrollo. La relación planta-hongo será más o menos estable en el tiempo. En algunos casos de nuestras orquídeas, las saprófitas, el “enlace” será de por vida pues la planta es incapaz de sintetizar sus propios alimentos.

Podríamos decir que todo en las orquídeas es singular y, asumiendo discrepancias, se puede afirmar que la reproducción es una de estas banderas de singularidad. En algunas especies se observa con elevada frecuencia autogamia, es decir que el polen contenido en los polinios de una flor fecunda a los óvulos contenidos en la misma flor. Más aún, tampoco faltan los casos de cleistogamia, cuando la fecundación se produce estando la flor cerrada eludiendo de esta manera la posibilidad de condiciones ambientales adversas durante el periodo de fecundación. No obstante, el caso más frecuente es el de la polinización cruzada. Dicha polinización es entomógama, realizada por insectos. En esto tampoco se conforman nuestras orquídeas en ser como todo el mundo. Muchas especies han evolucionado hasta producir flores que mimetizan visualmente con los insectos polinizadores. Además la polinización se realiza mediante una falsa cópula. Y por si el atractivo visual no fuera suficiente, hay especies que elaboran una serie de compuestos volátiles -perfumes irresistibles- que atraen al insecto y disparan el mecanismo de fecundación. Hay que aclarar que ninguna planta sintetiza feromonas, sustancias mediante las que el insecto hembra atrae al macho, pero el conjunto de las que produce la planta acaba causando el mismo efecto.

Orquídeas de nuestro entorno

Pues bien, en Andalucía podemos encontrar los siguientes géneros de orquídeas: Aceras (1), Anacamptis (1), Barlia (1), Cephalanthera (3), Dactylorhiza (6), Epipactis (8), Gennaria (1), Gymnadenia (1), Himantoglossum (1), Limodorum (2), Listera (1), Neotinea (1), Neottia (1), Platanthera (2), Spiranthes (2), Serapias (4),Ophrys (12), Orchis (16) .

Ophrys tenthredinifera_2

Excede con mucho a esta presentación el hablar de todas ellas, teniendo que ceñirnos a unas pocas que seleccionamos por su espectacular floración, por las formas adoptadas por sus flores, y por la relativa abundancia de las mismas, esperando que no le resulte difícil al lector poder encontrarlas y observarlas en la naturaleza.

Para facilitar su observación y disfrute, en cada uno de los equipamientos de la Red Andaluza de Jardines Botánicos en espacios naturales se conservan y mantienen colecciones de orquídeas de nuestro entorno. Están particularmente desarrolladas las colecciones de los jardines instalados en las provincias occidentales y centrales, y en todos se continúa trabajando en su enriquecimiento.

Dicho todo esto, conozcamos algunas de las especies de orquídeas que puedes encontrar:

Aceras antrhopophorum. El hombrecillo ahorcado, como comúnmente se llama a esta orquídea, debe su nombre científico a no presentar espolón (Aceras) y a la inflorescencia que porta (phora) flores con forma que recuerda a un diminuto ser humano (antrhopo). Por la inflorescencia desprovista de colores llamativos es una orquídea que pasa con facilidad desapercibida en los herbazales. Esto unido a que no forma colonias numerosas hace que no sea de las más fáciles de encontrar. Puede vivir en exposiciones de sol a semisombra, en claros de matorral, pastizales ralos, claros, sobre suelos secos y calcareos.

Aceras

Barlia robertiana. Tanto por su porte como por su floración es una de las orquídeas más espectaculares que podemos encontrar en nuestro territorio. A ello hace referencia el nombre dado en algunas zonas, orquídea gigante. El nombre científico del género fue dedicado al botánico francés del s. XIX Juan Bautista Barla. Actualmente algunos autores integran el género en Himantoglossum. La inflorescencia puede superar los 30 cm. y agrupar hasta 70 flores. Se puede encontrar en matorrales, pastizales y claros de bosque, en suelos frescos, viviendo desde las zonas costeras hasta los 1100 m de altitud.

Ophrys speculum. Pertenece al amplio grupo de orquídeas denominadas comúnmente flor de la mosca o flor de la abeja. El nombre genérico deriva del griego Ophys (serpiente), nombre que se le dio inicialmente a otra orquídea por su flor de pétalos verdosos y labelo bífido que en su conjunto recuerda la cabeza de una serpiente. La denominación de la especie speculum (espejo) es dada por el reflejo del labelo. Frecuente y ocasionalmente abundante, prefiere situaciones a pleno sol o sombra parcial, en terrenos incultos, secos o medianamente frescos, en claros de matorral, cultivos abandonados por tiempo, pastos ralos…. desde el nivel del mar hasta los 1200 m.

Ophrys speculum

Ophrys tenthredinifera. Orquídea de pequeño a mediano tamaño, por lo común no supera en mucho los 20 cm., pero de flores muy atractivas cuando uno repara en ellas, agrupadas en la inflorescencia en número que oscila entre 3 a 10, coloreadas de púrpura suave hasta violeta. En esta como en otras orquídeas la falta de pigmentos coloreados en la flor (hipocromatismo) es una alteración relativamente frecuente.

Ophrys tenthredinifera

Orchis papilionácea. Orquídea mariposa. El género da nombre a la familia, Orchidaceae. Dicho epíteto deriva del griego Orkhis (testículo) en alusión a los tubérculos ovoides que presentan. El nombre de la especie papilionacea (mariposa) hace referencia a la amplitud del labelo. La variedad grandiflora es la descrita en Andalucia. Puede formar poblaciones abundantes, a pleno sol o con cierta mitigación, en matorrales, claros de bosques, terrenos incultos, etc, sobre suelos alcalinos. En zonas costeras se ha observado ocupando almendrales abandonados. Por suerte para la economía y lamentablemente para esta atractiva orquídea el cultivo de la almendra vuelve a estar en alza.

Orchis papilionacea_2

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