La laguna que recuperamos

tollos_080516-copia

Laguna de los Tollos

Los humedales salpican nuestros paisajes de trecho en trecho, acomodándose al relieve, el material geológico y las rutas del agua. Son espacios que rebosan de vida. El agua actúa como reclamo para que una infinidad de seres encuentren en lagunas, marismas y otras zonas palustres el lugar que necesitan para prosperar.

Un universo de seres microscópicos esperan aletargados su maná caído del cielo, para desperezarse y resurgir. Porque los humedales saben mucho de sueños y de retornos, de ciclos siempre renovados de vida. Y como la vida siempre llama a más vida, pronto se convierten en un rebullir de formas y de movimientos.

Para las aves que transitan estacionalmente los cielos son como hospederías para repostar energía, o puntos de destino para reproducirse, o cuarteles de invernada. Lo que desde tierra nos parecen distancias insalvables, para garzas, porrones o cercetas no son más que la separación, nunca excesiva, entre lámina de agua y lámina de agua, o entre carrizales y aneares.

Si ejercemos la empatía con las anátidas pronto repararemos en la importancia que tiene cada jalón de su ruta. Pensemos lo lejos que quedan las tierras del norte de la costa subtropical, por ejemplo, e imaginémonos que fuésemos viajeros que necesitásemos de estaciones de servicio cada cierto tramo para repostar.

Esta es una de las muchas razones por la que son importantes nuestros humedales. Su distribución, un tanto azarosa, se amolda al requisito de ser parada y fonda que permite el descanso de trecho en trecho de las migradoras, cuando no constituyen su estación de llegada.

Y como nos ocurriría a nosotros si en nuestro desplazamiento, tras advertir que el coche se va quedando sin combustible, halláramos cerrada la gasolinera en la que esperábamos repostar, cuando los nómadas del viento que son las aves se encuentran con uno de sus humedales vacío, desprovisto de la vida y del agua que necesitan para reponer fuerzas, cunde el pánico. Deben activar un plan alternativo, aguantar un nuevo tirón, esperando no desfallecer con el esfuerzo adicional.

18_06_14_001_sevilla_el-cuervo_ultimos-trabajos-de-extendido-de-los-esteriles-copia

Trabajos de restauración en los Tollos

La historia reciente de los humedales abundan en ejemplos de quedar “fuera de servicio”. Son muchas las razones que impulsaron a la clausura de nuestras lagunas, las propias de una sociedad que crecía y aumentaba sus necesidades, que satisfacía a través de la explotación de los recursos más próximos. Pero con el tiempo nos hemos dado cuenta de lo que nos supone tener cerrados estos espacios de vida. Y cambiamos nuestra actitud hacia ellos y aprendimos a recuperarlos.

Durante estos últimos cinco años hemos estado trabajando para que una de las estaciones de tránsito más importantes del sur de Europa recobrara su antiguo esplendor. Durante unos decenios se hizo uso del terreno colindante a la laguna de los Tollos de un modo que afectó gravemente al humedal. Al romper el sello de arcilla que mantenía las aguas confinadas en superficie, la depresión no era capaz de almacenar las lluvias y se vaciaba sin llegar a llenarse, de la misma manera que una bañera nunca llega a cubrir su piso si el tapón del desagüe está abierto. Pero, al mismo tiempo, se habían creado unos grandes huecos en el terreno, de más de una decena de metros de profundidad, que embalsaban el agua y daban la impresión de que el paisaje estaba en orden.

09_02_16_033_sevilla-el-cuervo-jerez_laguna-de-los-tollos_escolares-plantando

Los vecinos, las aves… la laguna

Restaurar, volver a una situación próxima a la inicial, resulta siempre más difícil que romper el estado de partida. Pero si lo tomamos como objetivo, y nos ponemos manos a la obra, los resultados que podemos obtener son fabulosos porque la naturaleza es muy agradecida.

Esto es lo que ha ocurrido en la laguna de Los Tollos, radicada junto al casco urbano de El Cuervo (Sevilla), pero casi toda ella en el término municipal de Jerez de la Frontera (Cádiz). Gracias al empujón de un proyecto Life, esta laguna puede volver a ser lo que fue. Gracias a este esfuerzo, esta laguna podrá volver a ser lo que fue: un alojamiento de cinco estrellas para los navegantes del cielo. Un espacio fecundo en vida que nos recibirá generoso para que lo comprendamos y disfrutemos.

logo-dia-humedales-2017

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s